De PRD a PVEM
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Los usos y costumbres

Por Inés Castro Apreza
20 Julio, 2015 El día 19 de julio del año 2015, en Nicolás Ruiz no se permitió la instalación de cuatro casillas que correspondían en esta elección local.

La historia es la siguiente:
La planilla del Partido Verde Ecologista Mexicano (PVEM) no cumplió con la paridad: todos los cargos eran ostentados por hombres. Varios comuneros protestaron ante la autoridad electoral para que tal cual su planilla fuese aprobada, pero, como sabemos, el Consejo General del Instituto de Elecciones y Participación Ciudadana (IEPC) fue obligado por la sentencia de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación a anular el acuerdo por el que aprobó las listas sin paridad y, en consecuencia, fue obligado a obligar a los partidos a hacer los ajustes para cumplir con el mandato constitucional de la paridad.
En el municipio, desde el inicio, es decir, antes de la sentencia, el Partido Acción Nacional (PAN) presentó una lista encabezada por una mujer como candidata a la presidencia municipal y con alternancia de género para los cargos del cabildo. En el ajuste que los partidos se vieron obligados a hacer tras la sentencia del Tribunal, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) modificó su planilla y sustituyó al candidato hombre por una candidata mujer. ¿Por qué? Porque seguramente, o probablemente, daba por perdido el municipio frente a la aplanadora que un partido único ha significado la vida de la comunidad en nombre de los “usos y costumbres”. Seguramente, o probablemente, el PAN hizo lo mismo por análoga razón, esto es, rellenar con candidatas mujeres municipios que daban por perdidos.
Los usos y costumbres son, básicamente, las decisiones que la Asamblea de Comuneros toma respecto de casi todos los aspectos de la vida municipal, incluida la de por cuál partido político votará la comunidad. Un único partido político, por usos y costumbres.
Hoy por hoy un grupo de comuneros decidió dejar de apoyar al Partido de la Revolución Democrática (PRD) y empezar a apoyar al PVEM.
El PRD gobernó desde 1995 (si bien en ese año se formó un Consejo Municipal), cuando la comunidad, es decir, la Asamblea de Comuneros, es decir, la mayoría de los comuneros, decidieron por usos y costumbres dejar de apoyar al Partido Revolucionario Institucional (PRI). El PRI gobernó al 100% hasta 1994 y no pudo hacer valer la ley electoral para que sus regidores ocuparan por derecho y voto de parte de la población. No pudo hacerlo porque los usos y costumbres de la comunidad indican que sólo un partido puede gobernar ese municipio. Recientemente la comunidad, es decir, la Asamblea de Comuneros, es decir, un grupo de comuneros, decidió dejar de apoyar al PRD y optar por el PVEM. Sin embargo, si el PRI, y ahora el PAN, han podido presentar planillas significa que no toda la población apoya al PVEM. Sociedad entera no es igual a comunidad. Comunidad ha sido igual a Asamblea de Comuneros y, desde hace más de una década, comunidad significa un grupo de esa Asamblea. A juzgar por la presentación de dos planillas más, comunidad dejó de significar hace ya varios años la mayoría de la población.
Lamento que las dos candidatas a la presidencia municipal, quienes encabezaban planillas paritarias, planillas presentadas por sendos partidos políticos, no pudieran hoy votar ni ser votadas. Si una de las estrategias de los partidos políticos que es colocar a mujeres en municipios considerados perdidos con antelación sigue estando presente, me parece irrelevante frente al hecho de que hoy, por azar del destino, sólo había dos mujeres candidatas por quienes votar y esto no pudo hacerse efectivo.
En ese municipio y en otros tantos, no se ha permitido ejercer el derecho al voto a toda o una parte de la población y se violentado el ejercicio de los derechos políticos de las mujeres.

Fuente: Cuarto Poder Chiapas Paralelo